Escoge el calzado adecuado para tus hijos

Cuando salimos a comprar zapatos para los niños muchas veces cometemos el error de anteponer nuestro criterio estético por encima de otros factores que en ocasiones pueden pasar desapercibidos, pero que son tanto o más importantes a la hora de elegir un buen calzado. Obviamente a todas las madres nos gusta que nuestros hijos “vayan guapos”, pero no debemos olvidarnos de la salud y de lo que es bueno para ellos.

A diferencia de otras prendas de ropa, el calzado tiene una gran importancia en el desarrollo de nuestros hijos: En un cuerpo aún en formación, un calzado inadecuado puede provocar que los pies de los niños no crezcan de manera correcta. Más aún, el tipo de calzado influye directamente en la manera de caminar, por lo que debemos ser muy cuidadosos en evitar el desarrollo de hábitos posturales que puedan ser negativos para el niño y que pueden devenir en futuros problemas de espalda durante la edad adulta.

zapatos

Lo primero que hay que mirar al comprar unos zapatos infantiles es el material en el que están fabricados; en este sentido el forro del zapato es fundamental, por lo debemos asegurarnos de que el interior del zapato es de piel o de otro material que sea transpirable y evite la acumulación de sudor que podría causar la aparición de hongos en los pies. Asimismo, la suela debe ser flexible y permitir que el niño pueda doblar cómodamente la planta del pie al andar. Respecto a la forma del zapato, va a depender mucho de la edad del niño. Para los más pequeños, que están empezando a caminar, debemos buscar zapatos que le sujeten el tobillo pero no en exceso, de forma que permitan que el juego de la articulación quede libre. Es aconsejable comprar zapatos diseñados para esta edad, los que se conocen como “primeros pasos”, que si bien no suelen ser los más bonitos, están específicamente diseñados para facilitar el aprendizaje de los niños.

Dicho ésto, muchas estaréis pensando: “¿Entonces tengo que comprar zapatos feos para asegurarme de que son buenos para mis hijos?”. ¡Por supuesto que no!. Lo expuesto anteriormente no quiere decir ni por asomo que la salud esté reñida con la estética. Casi cualquier tipo de calzado será bueno para nuestros pequeños siempre que sean de calidad y hayan sido fabricados con las normas de rigor anatómico requeridas. En general, debemos huir de las “gangas”; todos sabemos que los niños crecen muy rápidamente y muchas veces es fácil caer en la tentación de comprar zapatos baratos pensando que de todas formas en unos meses se les van a quedar pequeños. Sin embargo, un pequeño ahorro ahora puede significar que terminemos por arrepentirnos en el futuro. Otro error en el que solemos caer muchas madres es en comprar los zapatos demasiado grandes para que no se les queden pequeños muy pronto. Si bien siempre es aconsejable comprar el calzado algo amplio, tampoco hay que pasarse. Además, debemos asegurarnos de que aunque el zapato quede un poco grande, éste no se mueva ni se salga cuando el niño camine. Para ello, es bueno colocar una plantilla que permita que el zapato se ajuste perfectamente al pie del pequeño y que de paso nos de unos milímetros de margen para el futuro, cuando retiremos la plantilla, de forma que les puedan durar un poco más de tiempo.

Otra buena manera de ahorrar un poco al comprar los zapatos de nuestros hijos es hacerlo por Internet. Existen zapaterías online que ofrecen productos de calidad a precios algo más económicos de lo que podemos encontrar habitualmente. Eso sí, debéis tener cuidado y observar cuidadosamente la calidad de los zapatos y los materiales con que están fabricados. Como ejemplo os dejo esta tienda de zapatillas de deporte en la que disponen de calzado adecuado para los pequeños. Se trata sólo de un ejemplo, pero hay muchas más, únicamente hay que buscarlas.

Como veis, nuestros hijos pueden “ir guapos” y al mismo tiempo estar cómodos y crecer sanos.  Y con un poco de ojo, podemos conseguirlo sin gastarnos demasiado dinero. ¡Felices compras!