Tratamiento para la Escarlatina

La escarlatina recibió su nombre hace más de 300 años por el característico color de su erupción. La enfermedad se debe a una infección por estreptococos, generalmente de la garganta.

Se la reconoce por estos rasgos: fiebre acompañada de debilidad y que, generalmente, precede a la erupción. A menudo la fiebre se acompaña de dolor de cabeza y estómago y vómitos.

Aunque no siempre, el paciente tiene dolor de garganta. La erupción brota de12 a48 horas después de haber comenzado la enfermedad. La erupción aparece en la cara, el tronco y los brazos y, al cabo de 24 horas, cubre ya todo el cuerpo.

Las lesiones son muy pequeñas, rojas y abarcan casi toda la piel. La zona alrededor de la boca está pálida. Si se palpa la piel, da la sensación de lija muy fina. Los pliegues cutáneos, como los de la cara anterior del codo y las axilas, son de un color más intenso.

La presión aplicada sobre la erupción produce una mancha blanca, que persiste durante varios segundos. El intenso rubor de la piel tiene una duración aproximada de 5 días, aunque su estado descamativo, especialmente de las palmas de las manos, se prolongue durante más de un mes.

El examen revela enrojecimiento de la garganta, manchas en el paladar blando y una capa blanquecina sobre la lengua, que más tarde aparece hinchada y roja. Puede haber inflamación de las glándulas en el cuello.

Tratamiento casero

Como la escarlatina se debe a una infección estreptocócica, es preciso acudir al médico para que administre la antibioterapia indicada. Estas infecciones son muy contagiosas, por lo que procede hacer cultivos del exudado de la garganta de todos los niños en el hogar.

Además de administrarse antibióticos, se combate la fiebre con aspirina e acetaminofén, se satisfacen los requerimientos de líquidos y se suministran abundantes bebidas frías para calmar el dolor de garganta.