¿Te consideras bella?

Esta pregunta, es una de las más frecuentes  entre las jóvenes de hoy, algunas responderán no y otras dirán ¡no solo soy bella!, ¡soy muy hermosa!, y esto depende mucho del amor propio que se tiene consigo mismo. El amor propio cuenta mucho de una persona, si realmente quiere ser bella es importante el cuidado del alma como del cuerpo mismo. La vanidad  y las tendencias de moda han disfrazado a la belleza de muchas formas y colores, creando patrones inadecuados que muchos jóvenes siguen al pie de la letra.

La belleza no necesita de vestidos de marca, o accesorios caros para verse bien, si dentro de alma se irradia una luz que es atrae por defecto a cualquiera que lo vea. Con esto no quiero decir que hay que descuidar nuestra parte externa, pero si lo más importante está en la esencia del interior lo externo será el complemento perfecto.

¿Cómo puedo lograr esto?

Es importante practicar todos los días de la vida los valores que tanto se han perdido y no cuesta aceptar, el egoísmo, la mentira, la soberbia son solo algunas cosas que han descarrilado nuestra forma de vivir y destruyen nuestra belleza interna.  Debemos recuperar todo aquello que no hace ser más humanos cada día. Esto sin duda nos hará vernos mejor y más hermosos.

Cuidado personal

Podemos entender esto de distintas formas, pero el cuidado personal de nuestro cuerpo es la imagen y tarjeta de presentación a los demás. Por tanto siempre debemos vernos bien y con un semblante que muestre luz de vida. Cuidar nuestra salud física debe ser una prioridad en nuestra vida, ninguna persona que descuida su salud por si misma será vista como bella. Es importante recordar que “la belleza sale de dentro para afuera o de afuera para adentro”.