Por qué cada vez más viviendas instalan una ducha en el baño

 

Las reformas relacionadas con cambiar la bañera por una ducha cada vez son más frecuentes tanto en grandes ciudades europeas como Madrid como en grandes ciudades estadounidenses e incluso en ciudades orientales. El motivo es muy simple: la ducha ofrece ventajas tanto de cara a las viviendas pequeñas en las que el espacio prima por encima de todo lo demás como de cara a viviendas grandes en las que se desea decorar el baño de una forma única que esté a la altura del nivel y la categoría de la propia casa.

 

Dentro del aspecto decorativo de las duchas, este elemento permite jugar con total libertad a la hora de aplicar la imaginación en un baño. Una ducha no tiene por qué limitarse simplemente a los convencionales diseños de color blanco que incorporan una mampara circular, sino que -cuando el dinero no es una limitación- la ducha se puede convertir en un elemento integrado con el propio baño en el que se pueda entrar y salir sin dejar de pisar el mismo suelo. Algo así supone una experiencia increíble a la hora de tomar la ducha, ya que significa que la persona puede disfrutar de una decoración a la altura de las mejores películas con casas de lujo.

 

En cambio, la bañera es un elemento que queda reservado para las personas que quieran decorar su baño siguiendo un estilo vintage o clásico. La bañera le añade a esta estancia ese aspecto antiguo que se busca en estos estilos decorativos, pero cualquier otra idea de decoración actual requiere imprescindiblemente el uso de una ducha. Para comprobarlo solamente hay que fijarse en las viviendas de nueva construcción; en el 90% de los casos dentro del baño aparece una ducha en lugar de una bañera, lo que demuestra las tendencias que se están siguiendo actualmente dentro de lo referido a la decoración de viviendas de todo tipo.