Consumo de bebidas alcohólicas por diabéticos

Las personas con diabetes deben limitar el consumo de alcohol por tres razones fundamentales: en primer lugar porque aporta mucha energía, debido a su contenido de etanol y de azúcares, en segundo lugar porque tiende a producir cetosis e hipoglucemia y por último por que favorece la aparición de hipertrigliceridemia, como demuestran algunos estudios.
Estos efectos no ocurren sólo y exclusivamente en los diabéticos, se producen también en la población en general, por lo que las mismas precauciones que se deben tomar en cuanto al consumo de bebidas alcohólicas en estos últimos, son válidas para los individuos con diabetes.
El alcohol se va a trasformar en glucosa y además, va a intensificar los efectos de la insulina, por lo que tiene un efecto hipoglucemiante.
Pero el efecto de las bebidas alcohólicas en la glucemia no solo depende de la cantidad de alcohol ingerido sino también de los alimentos consumidos.
En la mayoría de los diabéticos delgados, que reciben insulina y cuyo control de glucemia es bueno, una moderada ingesta alcohólica tiene en general pocos efectos perceptibles sobre el estado de la diabetes, sin embargo, si retrasan u omiten comidas pueden aparecer cetosis e hipoglucemia, por lo que se recomienda que si se consume alcohol se haga en las comidas.
Las personas que consumen hipoglucemiantes orales deben ser advertidas de los posibles efectos secundarios que se pueden producir tras el consumo de alcohol (nauseas, taquicardia…).
Las personas con glucemia sin control, los que tienen niveles altos de triglicéridos en sangre y las embarazadas, no deben consumir alcohol.
Es importante no omitir alimento alguno debido a que el alcohol, al no necesitar insulina al ser metabolizado, puede producir hipoglucemia.
El alcohol es rico en kcalorías (7kcal/g), y se metaboliza de forma similar a las grasas. Sin embargo el consumo de alcohol no debe ser aconsejado, no posee las mismas características nutricionales que grasas, proteínas o carbohidratos y puede ser erróneo y falsamente tranquilizador para el individuo que lo consuma así, además de negativo para su salud.