Cromoterapia: la magia de los colores

El sentido de la vista es uno de los más estimulantes desde nuestros inicios, y los colores no sólo representan la alegría de la vida sino también toda la fuerza que está en nosotros mismos.

Aprende como usar la cromoterapia en tu vida diaria y dale un giro de positivismo a tu día a día.

Despertar cada mañana y ver el sol brillar, o disfrutar de la lluvia y ver aparecer un arco iris es una de las virtudes que tenemos como seres vivos y que algunas veces menospreciamos.

Los ojos, este órgano principal que nos permite conducirnos tienen un valor incalculable, tanto que incluso permite tocar puertas aún no abiertas dentro del mundo de lo espiritual.

Una prueba de ello es la cromoterapia, terapia que consiste básicamente en el uso de los colores en nuestra vida diaria y del impacto que ellos tienen nuestro organismo.

Desde la forma como nos vestimos hasta como está decorada tú casa, la cromoterapia es una herramienta que nos brinda la oportunidad de jugar con las energías.

No es un mito que los colores oscuros, como el negro, el gris o el azul, tienen energías más densas que aquellos claros como el beige, el blanco el lila.

Los colores brillantes también ejercen ciertos efectos como estimulación de la energía dentro de nuestro organismo.

Así como nuestros campos energéticos primordiales, conocidos como chakras dentro de nuestro cuerpo, tienen funciones específicas, los colores que representan a cada uno de estos centros de luz, también tienen una influencia dentro de nuestro cuerpo.

Rojo: primer chakra, elemento tierra. Este chakra está asociado al desapego de las cosas materiales, y el como nos conducimos en la vida. Su color representa la energía primaria, esa que se obtiene desde el momento que somos concebidos. Es un gran estimulador de la sangre, por lo que personas con problemas de cicatrización pueden utilizarlo, también se asocia a la impotencia sexual.

Naranja: segundo chakra, elemento agua. Asociado al placer sexual y la reproducción. Su color representa el optimismo, indica como debemos avanzar en el camino a la autosuperación, otorgando al plano sexual un lugar importante y no como una mera función orgánica ni como algo vano desligado de sentimiento alguno. Se emplea para combatir la fatiga y estimular el sistema respiratorio.

Amarillo: tercer chakra, elemento fuego. Nos habla sobre la templanza, sobre la como nos manejamos en la vida, y las emociones. Influye directamente al sistema digestivo ya que nuestras emociones son causantes también de graves enfermedades como el colon irritable o la gastritis. Es bueno emplearlo para combatir y equilibrar todos estos aspectos.

Verde: cuarto chakra, elemento aire. Se asocia con la autocompasión por nosotros mismos y quienes nos rodean. Asociado al sistema respiratorio, combate todas aquellas enfermedades que se puedan generar por estas vías. Respirar bien y vivir sanamente son la clave.

Azul: quinto chakra, elemento éter. Representa el conocimiento de nuestra espiritualidad, de nuestro yo interior y de cómo lo expresamos a nuestro alrededor. Su ubicación (a la altura de la garganta) muestra claramente su objetivo, combate todos aquellos virus u enfermedades asociadas con la garganta, además de fungir como astringente y antiséptico.

Lila: sexto chakra, todos los elementos. Representa el intelecto, y todo lo que está asociado a él. Las enfermedades relacionadas con el cerebro o el desarrollo de dolencias críticas como el cáncer u otras de igual gravedad pueden versen positivamente afectadas por este color.

Morado intenso: séptimo chakra, todos los elementos. Alcanzando la luz divina. Este chakra esta asociado al poder universal. Se emplea para tratar todas las enfermedades.

Vía imagenes: Agrapart: Sistema Francés de Cromoterapia, Reflexões de uma Alma