Dolor de oído en Niños y que Hacer

Dolor de oído en NiñosLos niños tienen dolor de oído por lo menos una vez durante su desarrollo, y muchos lo tienen con cierta frecuencia. Este dolor se debe a la acumulación de líquido y presión en el oído medio. En circunstancias normales, el líquido sale del oído medio y, a través de un pequeño conducto (la trompa de Eustaquio), llega a los conductos nasales.

A menudo, durante un catarro la trompa de Eustaquio se obstruye por inflamación; esto ocurre con mayor facilidad en los lactantes, en quienes esta trompa es de muy pequeño calibre.

A muchos lactantes se los alimenta con biberón mientras están acostados; la ingestión de leche en decúbito dorsal puede causar irritación en la trompa de Eustaquio y obstruirla.

El bloqueo de este conducto impide que el líquido en el oído medio fluya normalmente, por lo que comienza a acumularse. Las bacterias proliferan rápidamente en este líquido estancado y, en consecuencia sobreviene la infección.

Los síntomas de una infección de oído pueden incluir fiebre, dolor local, desasosiego, llanto, irritabilidad y tirones de orejas. Como los lactantes no pueden decir que les duele el oído, su mayor irritabilidad y los tirones de orejas deben despertar en los padres la sospecha de una infección de oído.

El dolor y la obstrucción del oído también pueden deberse a la altura, como al descender en un avión. En estos casos, el mecanismo del dolor y de la obstrucción está también en la trompa de Eustaquio. La deglución suele eliminar esta presión.

Otro método para restablecer la permeabilidad de la trompa de Eustaquio consiste en hacer que el niño cierre la boca y, con los orificios nasales tapados, simule que se suena la nariz.

A los padres frecuentemente les preocupa la posibilidad de que el niño sufra cierta pérdida auditiva después de una infección de oído.

Aun cuando a muchos niños los aqueja una sordera transitoria inmediatamente después de esta enfermedad, si reciben un tratamiento médico adecuado rara vez padecerán un trastorno auditivo permanente.

Tratamiento casero

Las infecciones del oído precisan de antibioterapia y, por lo tanto, se debe acudir al consultorio. Sin embargo, tan pronto como sospechen una infección de oído, los padres pueden comenzar a combatir el dolor y la fiebre con aspirina o acetaminofén.