El Acne y como Tratarlo Caseramente

granosEl acné es una erupción superficial causada por una combinación de factores. Lo provocan los cambios hormonales propios de la pubertad y ocurre con mayor frecuencia en los sujetos de piel grasosa.

La grasa excesiva se acumula bajo los tapones de queratina formados en los poros de los folículos pilosos y de las glándulas sebáceas. En la zona de estancamiento, las secreciones se acumulan y las bacterias proliferan.

Estas bacterias normales ocasionan cambios en las secreciones, que las hacen irritar la piel circundante. El resultado generalmente es un barro, pero a veces se puede formar un depósito de secreciones mayor, o sea, un quiste.

Los comedones se forman cuando el aire produce un cambio químico -“oxidación”- en los tapones de queratina; la irritación de la piel, en este caso, es mínima.

Tratamiento casero

La pulcritud y los buenos hábitos higiénicos son principios útiles para todos. Un exceso de impurezas agrava el acné, pero ni la más escrupulosa limpieza puede prevenirlo. Cuando hay acné, la cara debe lavarse varias veces al día con una toalla caliente, a fin de eliminar la grasa excesiva y los tapones de queratina.

La fricción y el calor de la toalla ayudan a desalojar los tapones. El jabón remueve la grasa y elimina bacterias implantadas en la piel. Cuando los barros están en la espalda, debe lavarse ésta con un cepillo o con una toalla. Las grasas y cremas para la piel pueden empeorar el cuadro.

La dieta no es un factor importante la mayoría de las veces, aunque ciertos alimentos tienden a agravar el problema, por lo que conviene evitarlos. Pese a la creencia popular, son escasas las pruebas de que el chocolate empeora el acné.

En casa pueden adoptarse varias medidas adicionales. Conviene usar un jabón abrasivo, como Pernox o Brasivol, de una a 3 veces al día, para reducir aún más la grasa de la piel y extraer los tapones de queratina de los folículos pilosos.

El vapor ayuda a abrir los poros obstruidos. En ocasiones, son útiles las compresas calientes. Algunos dermatólogos recomiendan el Vlem-Dome como una compresa caliente seca. Se puede emplear un producto secante como el Fostex, pero si se usa con demasiada frecuencia suele irritar.

Finalmente, la luz solar o las lámparas de luz ultravioleta son efectivas cuando se emplean concienzudamente. Nosotros preferimos la luz solar. De usarse, las lámparas de luz ultravioleta deben colocarse a no menos de 30 centímetros de distancia; hay que exponer sucesivamente los tres lados de la cara (el izquierdo, el del frente y el derecho), y proteger los ojos con gafas oscuras o con trozos de algodón húmedo puestos sobre los párpados cerrados.

El tratamiento deberá limitarse a 2 ó 3 sesiones a la semana, con el tiempo medido, y absteniéndose de leer o dormir bajo la lámpara encendida. Se comienza con periodos de 30 segundos por cada sector. La exposición se aumenta 30 segundos en cada tratamiento.

De ocurrir una leve quemadura, se suspende el tratamiento durante una semana, y se reinicia con la mitad del tiempo que duró la última exposición. No se debe permanecer nunca más de 10 minutos bajo esta luz.

Si con las medidas indicadas no se logra controlar el problema, será preciso concertar una cita con el médico.