Hemorragia interna y sus tratamientos


Cuando la sangre fluye en chorros, es considerado una hemorragia, esto puede ser grave e incluso puede llevar a una persona rápidamente a la muerte.
Cuando un individuo sufre un accidente de cualquier índole, y por este se da un cuadro de hemorragia es de vital importancia aplicar algunos procedimientos de primeros auxilios, mientras se traslada al accidentado a una atención médica oportuna.
Las hemorragias se detienen mediante el proceso de coagulación sanguínea. Por eso la mejor técnica existente es aplicar presión en las heridas existentes. Pero para esto hay que tener algunas nociones.


Más hemorragias
Se manifiesta como un shock y como tal debe de tratarse. No debe darse estimulantes, ni bebidas calientes, porque se puede aumentar la hemorragia, por dilatación de los vasos sanguíneos.
En la región donde se supone, existe una hemorragia interna (cráneo, tórax, abdomen, pelvis), pueden colocarse bolsas de hielo. Procurar trasladar lo más pronto posible al accidentado a un hospital, dado la gravedad de su estado.

Casos especiales:

Hemorragia de un dedo
En este caso no es recomendable la aplicación de un torniquete. Coloque la mano en alto y ejerza presión directa sobre la herida.

Hemorragia nasal
Generalmente se produce por un golpe, en la nariz, un resfriado fuerte, por un cambio violento de la presión o por estar a gran altura. Se coloca al accidentado en reposo absoluto, ya sea sentado o acostado.
Ejerza presión o comprima los costados de la nariz, contra el hueso maxilar superior. Introduzca suavemente una pequeña porción de algodón esterilizado, en la fosa nasal sangrante y apriete la nariz aproximadamente 5 minutos, aplique sobre la nariz compresa frías, cuando deje de presionar la nariz no quite el algodón. Si después de 20 minutos, la hemorragia persiste, deberá llevar al accidentado a un hospital, para que le apliquen una cauterización.