Heridas Infectadas y Septicemia

septicemiaEn épocas pasadas se decía que las rayas rojas que parten de una herida y suben por el brazo o por la pierna eran un síntoma de envenenamiento de la sangre, y que el paciente moriría si esas rayas llegaban al corazón.

De hecho, las rayas no son sino una inflamación de los conductos linfáticos, que arrastran impurezas y las alejan de la herida.

Las rayas se detienen al llegar a los ganglios linfáticos locales, en la axila o la ingle, y no denotan, en si mismas, ninguna toxicidad. Sin embargo, es conveniente que las examine el médico.

“Envenenamiento de la sangre” significa para el médico una infección bacteriana en el torrente sanguíneo que se denomina septicemia. La fiebre es el mejor indicio de esta complicación poco frecuente. Una herida local sólo debe producir cierto aumento de temperatura, a menos que esté infectada. Si llega a haber fiebre, tendrá que acudirse al médico.

Una herida infectada generalmente se ulcera bajo la piel y produce dolor e hinchazón. La infección bacteriana requiere para desarrollarse de por lo menos un día, y usualmente, 2 ó 3. Por lo tanto, el aumento tardío de dolor o hinchazón es un motivo de preocupación legítimo. Si le herida con ulceración estalla, habrá un flujo de pus.

Esto es conveniente y la herida por lo regular cicatrizará en la forma debida. No obstante, demuestra que hubo una infección y, a menos que el cuadro sea sin lugar a dudas poco importante, el médico debe examinar al paciente.

Aquí conviene explicar la cicatrización normal de una herida. Primero, el organismo libera suero en la región lesionada. Este es un líquido amarillento y transparente que más tarde forma una costra. A menudo el suero se confunde con pus, que es espeso, fétido y nunca aparece al primer día.

Segundo, es normal que haya inflamación alrededor de una herida. Para sanar una lesión, el organismo necesita eliminar residuos y aportar sustancias nuevas. Por lo tanto, los bordes de la herida son rosados o rojos y la superficie lesionada puede estar tibia, sin que haya infección.

Tercero, el sistema linfático participa activamente en la eliminación de residuos, por lo que puede haber dolor a lo largo de los conductos o en los propios ganglios linfáticos, sin que esto signifique la presencia de infección.

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