La felicidad es un estado de ánimo que depende de nosotros


Las personas piensan que la felicidad se basa en lo que pueden conseguir o adquirir. Por ejemplo: ¡Mi vida seria perfecta si tengo un automóvil nuevo! o ¡Solo necesito un trabajo seguro para poder relajarme y ser feliz! u otras oraciones referentes al amor dicen: ¡Si tan solo encontrara a mi media naranja seria inmensamente feliz! o ¡No sabía que era feliz hasta que me abandonó! 

La felicidad viene de dominar el arte de apreciar y disfrutar de forma consciente lo que uno ya tiene. La felicidad no es un acontecimiento, es un estado de ánimo. Usted puede tener todo lo que desea en el mundo y seguir sintiéndote miserable, o puede tener relativamente poco y sentir una alegría sin límites. 


Como dice el Talmud: “¿Quién es rico? El que aprecia lo que tiene”.

No debemos esperar que la felicidad llegue a nosotros, debemos trabajar por ella. El entendimiento es la clave, es posible entender cómo alcanzar la felicidad, solamente que todavía no lo ponen en práctica. De hecho, muchas personas prefieren estar cómodos y tranquilos en lugar de soportar la incomodidad de cambiar sus hábitos en la búsqueda de sus realizaciones personales.
Así como el aprendizaje de una nueva habilidad requiere un esfuerzo, tienes que estar dispuesto a invertir tiempo para lograr la verdadera felicidad a través de la comprensión y el entendimiento.