La Herencia (Enfermedad)

La HerenciaTransmisión congénita de características y tendencias de padres a hijos. La genética, ciencia que trata de los orígenes del hombre, de su curso evolutivo y de la reproducción de caracteres recibió gran impulso en el siglo XIX con los descubrimientos de Darwin, Lamarck, Mendel y otros científicos, entre ellos el médico norteamericano John Conrad Otto, que fue el primero en descubrir con precisión la transmisión de la hemofilia de madre a hijo.

Ciertos rasgos físicos se heredan, como el color y el tipo de cabello, la pigmentación de la piel y el color de los ojos. Se transmite asimismo la tendencia a la talla alta o baja; los padres de elevada estatura tienen hijos altos, por lo general, y bajos los de corta talla. La herencia es también acumulativa, lo que equivale a decir, que al aporte de caracteres pueden contribuir muchas generaciones tanto como los padres inmediatos.

La tendencia a la alergia y la sensibilidad a diversas sustancias proteínicas puede ser hereditaria. La hemofilia, tendencia a sufrir hemorragias anormales, pasa de la mujer a los hijos varones, sin que ella padezca la enfermedad. Tal es el fenómeno registrado en el seno de algunas familias reales europeas. No se heredan las enfermedades en sí, sino posiblemente la tendencia o susceptibilidad a ciertas enfermedades. Las supersticiones y prejuicios populares sobre el efecto de los pensamientos y experiencias de la futura madre sobre su hijo carecen de todo fundamento.

El niño no hereda rasgos o caracteres determinados sino que nace con genes procedentes de ambos padres que actúan conjuntamente para producir esos caracteres. Las posibilidades de interacción de los genes son tan numerosas que varios niños de una misma familia pueden mostrar rasgos muy diferentes.

La inestabilidad mental puede manifestarse a través de la herencia por transmisión de defectos estructurales del cerebro; de aquí que en muchos estados existan leyes que controlan la reproducción entre dementes o personas con defectos mentales. Con igual razón, pueden transmitirse las cualidades superiores del tejido cerebral.