Vie. Sep 24th, 2021

Glándulas alojadas en el ángulo interno del ojo donde producen la secreción acuosa conocida por lágrimas. De las glándulas parten los conductos lacrimales, diminutos tubos que llevan la secreción a los ojos, para mantener constantemente húmeda la conjuntiva.

Otro tubo, el conducto nasal, transporta un fluido similar a las fosas nasales. Tal es el motivo de que siempre que una persona derrame lágrimas sienta la necesidad de sonarse la nariz.

Las glándulas lagrimales y sus conductos pueden infectarse en ocasiones. Cuando así sucede, aparece una inflamación en el ángulo del ojo y se forma una pequeña cantidad de pus.

A menudo la persona afectada aprieta la inflamación para expulsar el pus y se auto administra preparados comerciales sin consultar al médico; siempre es recomendable, sin embargo, la asistencia de un profesional, ya que la infección puede ser en algunos casos lo bastante grave como para necesitar abrir o incluso extirpar la glándula.

Por Atomico