Secreciones Nasales

La secreción nasal constante es uno de los problemas más frecuentes de la niñez. Muchos lactantes tienen secreciones nasales y estornudan durante sus primeras 2 semanas de vida. Se desconoce la causa de ello, pero, sin duda, es un fenómeno natural. También los niños tienen secreciones nasales durante accesos de llanto y, en ocasiones, después de hacer ejercicio. En estos casos, las secreciones son transitorias y no deben ser motivo de alarma. El sello distintivo del catarro común es la abundante secreción nasal. La naturaleza la provoca con el fin de combatir la infección viral. Las secreciones nasales contienen anticuerpos que actúan contra el virus: La profusa salida de líquidos arrastra consigo los virus para eliminarlos del organismo. Otra causa de las secreciones nasales es la alergia. Se estima que los niños cuyas secreciones nasales se deben a una alergia tienen rinitis alérgica, mejor conocida como fiebre del heno. En este caso, las secreciones nasales suelen ser cristalinas y muy acuosas.  Los niños con rinitis alérgica tienen a menudo otros síntomas, como estornudos, comezón en los ojos y lagrimeo. Se frotan muy frecuentemente la nariz, hasta producirse un pliegue.  Esta rinitis persiste más que una infección viral, durante varias semanas o meses, y ocurre con mayor frecuencia durante la estación en que el aire arrastra partículas de polen o de otros alergenos.  Incontables sustancias pueden agravar la rinitis alérgica, como el polvo dentro de las casas, los mohos y las partículas que se desprenden de los animales domésticos. Las secreciones nasales pueden deberse a un objeto que el niño se haya introducido en la nariz. A veces, esto provoca secreciones fétidas que salen por un solo orificio nasal, de color amarillo o verde. Las secreciones o la obstrucción se deben también al empleo prolongado de gotas nasales. Este problema por medicación excesiva se denomina rinitis medicamentosa. Las gotas nasales que contienen sustancias como la adrenalina, nunca deben aplicarse más de tres días consecutivos.  Se puede evitar este problema alternando estas gotas con otras de agua salada (preparada con una cucharadita de sal en 250 ml de agua) durante varios días. Las complicaciones de esta afección se deben al moco excesivo, que puede ocasionar escurrimiento posnasal y tos, especialmente por las noches. El escurrimiento posnasal puede obstruir la trompa de Eustaquio entre los conductos nasales y el oído, lo que produce infección y, por lo tanto, dolor. Puede también ocluir los conductos de los senos, cuyo resultado es una infección sinusal secundaria acompañada de dolor. Tratamiento casero Se emplean dos tipos de medicamentos para tratar las secreciones nasales. Los descongestivos, como la seudoefedrina y la efedrina, ejercen una acción que contrae las mucosas y restaura la permeabilidad de los conductos nasales. Los antihistamínicos bloquean las reacciones alérgicas y disminuyen la cantidad de secreciones.  Los descongestivos producen hiperactividad en los niños y los antihistamínicos pueden trastornar el sueño. Debido a las complicaciones que originan los medicamentos, las secreciones nasales sólo deben tratarse cuando constituyan una molestia excesiva. De optar los padres por el tratamiento de las secreciones nasales, el medicamento adecuado son los descongestivos (gotas nasales). Las gotas de agua salada son magníficas para los lactantes.  A medida que crecen, los niños pueden pasar de las gotas nasales de neosinefrina al 1/4 por ciento a las de 1/2 por ciento o las de Afrin. Estos productos nunca deben usarse más de 3 días seguidos. las secreciones nasalesLa secreción nasal constante es uno de los problemas más frecuentes de la niñez. Muchos lactantes tienen secreciones nasales y estornudan durante sus primeras 2 semanas de vida. Se desconoce la causa de ello, pero, sin duda, es un fenómeno natural.

También los niños tienen secreciones nasales durante accesos de llanto y, en ocasiones, después de hacer ejercicio. En estos casos, las secreciones son transitorias y no deben ser motivo de alarma.

El sello distintivo del catarro común es la abundante secreción nasal. La naturaleza la provoca con el fin de combatir la infección viral. Las secreciones nasales contienen anticuerpos que actúan contra el virus: La profusa salida de líquidos arrastra consigo los virus para eliminarlos del organismo.

Otra causa de las secreciones nasales es la alergia. Se estima que los niños cuyas secreciones nasales se deben a una alergia tienen rinitis alérgica, mejor conocida como fiebre del heno. En este caso, las secreciones nasales suelen ser cristalinas y muy acuosas.

Los niños con rinitis alérgica tienen a menudo otros síntomas, como estornudos, comezón en los ojos y lagrimeo. Se frotan muy frecuentemente la nariz, hasta producirse un pliegue.

Esta rinitis persiste más que una infección viral, durante varias semanas o meses, y ocurre con mayor frecuencia durante la estación en que el aire arrastra partículas de polen o de otros alergenos.

Incontables sustancias pueden agravar la rinitis alérgica, como el polvo dentro de las casas, los mohos y las partículas que se desprenden de los animales domésticos.

Las secreciones nasales pueden deberse a un objeto que el niño se haya introducido en la nariz. A veces, esto provoca secreciones fétidas que salen por un solo orificio nasal, de color amarillo o verde.

Las secreciones o la obstrucción se deben también al empleo prolongado de gotas nasales. Este problema por medicación excesiva se denomina rinitis medicamentosa. Las gotas nasales que contienen sustancias como la adrenalina, nunca deben aplicarse más de tres días consecutivos.

Se puede evitar este problema alternando estas gotas con otras de agua salada (preparada con una cucharadita de sal en 250 ml de agua) durante varios días.

Las complicaciones de esta afección se deben al moco excesivo, que puede ocasionar escurrimiento posnasal y tos, especialmente por las noches. El escurrimiento posnasal puede obstruir la trompa de Eustaquio entre los conductos nasales y el oído, lo que produce infección y, por lo tanto, dolor. Puede también ocluir los conductos de los senos, cuyo resultado es una infección sinusal secundaria acompañada de dolor.

Tratamiento casero

Se emplean dos tipos de medicamentos para tratar las secreciones nasales. Los descongestivos, como la seudoefedrina y la efedrina, ejercen una acción que contrae las mucosas y restaura la permeabilidad de los conductos nasales. Los antihistamínicos bloquean las reacciones alérgicas y disminuyen la cantidad de secreciones.

Los descongestivos producen hiperactividad en los niños y los antihistamínicos pueden trastornar el sueño. Debido a las complicaciones que originan los medicamentos, las secreciones nasales sólo deben tratarse cuando constituyan una molestia excesiva.

De optar los padres por el tratamiento de las secreciones nasales, el medicamento adecuado son los descongestivos (gotas nasales). Las gotas de agua salada son magníficas para los lactantes.

A medida que crecen, los niños pueden pasar de las gotas nasales de neosinefrina al 1/4 por ciento a las de 1/2 por ciento o las de Afrin. Estos productos nunca deben usarse más de 3 días seguidos.