Vacuna Antitetánica en Niños

vacunacion para el tetanoLos padres a menudo llevan a sus hijos al consultorio o al hospital sólo para que les apliquen la vacuna antitetánica. Por lo general, el niño ha sufrido una lesión que no necesita sino agua y jabón. De no necesitar la vacuna, no hace falta acudir al médico. El diagrama de la página siguiente contiene lo esencial sobre las actuales recomendaciones al respecto; la información que ofrece puede ahorrar a los padres y a los hijos varias visitas al consultorio.

Puede ser difícil determinar si es o no importante una herida. Las causadas por objetos muy filosos y limpios, como cuchillos o navajas de rasurar, son menos propensas a infectarse que aquellas en las que se introducen profundamente impurezas y cuerpos extraños bajo la piel.

Las abrasiones y las quemaduras menores no producen tétanos, porque los gérmenes de esta enfermedad no pueden proliferar en presencia del aire; es preciso que la piel sufra una cortadura profunda o una herida por punción para que los gérmenes penetren en un punto en que no se recibe aire.

Si no se ha administrado al niño la serie básica de tres vacunas antitetánicas, es indispensable llevarlo al médico. Hará falta una protección especial contra el tétanos, si el sujeto no está debidamente inmunizado, y esa protección la ofrece la antitoxina tetánica. Esta inyección es más costosa, más molesta y más capaz de causar una reacción alérgica que la vacuna de refuerzo. Por lo tanto es importante que los padres lleven en las últimas páginas de este libro un cuidadoso registro de las inmunizaciones de la familia.

Durante las primeras vacunas antitetánicas (generalmente una serie de tres inyecciones que se administran en la primera infancia), la inmunidad al tétanos se desarrolla a lo largo de un periodo de tres semanas. A partir de entonces, la inmunidad no declina por espacio de muchos meses. Después de cada vacunación de refuerzo. la inmunidad se consigue con mayor rapidez y persiste más tiempo.

Si el niño ha recibido la serie inicial de cinco vacunas antitánicas, la inmunidad generalmente se mantiene al menos durante 10 años después de cada refuerzo. Sin embargo, si hay materia contaminada bajo la piel, de manera que no esté expuesta al aire, y el niño no ha recibido una vacuna antitetánica en los últimos 5 años, es aconsejable la vacunación de refuerzo para mantener su inmunidad en el nivel más alto posible.

En muchos lugares del mundo la inmunización contra el tétanos sigue siendo muy importante, porque el germen del tétanos es muy común y la enfermedad que ocasiona es grave. Los padres deben estar absolutamente seguros de que sus hijos han recibido la serie básica de tres vacunas y las nece sarias vacunaciones de refuerzo.

Como la inmunidad es de tan larga duración, los adultos generalmente pueden dejar pasar prolongados intervalos entre las vacunaciones de refuerzo, pero en los niños es indin- pensable proceder rigurosamente según las reglas.