Zumaque venenoso

El zumaque venenoso no necesita mayor introducción. La comezón que sigue al contacto con ésta y otras plantas del género Rhus, es el ejemplo más frecuente de un amplio repertorio de afecciones cutáneas que se conocen como dermatitis de contacto.

Este término significa simplemente que algo que se aplica a la piel la hace reaccionar. Hace falta una exposición inicial para “sensibilizar” al paciente; una segunda exposición producirá la reacción alérgica si el aceite de la planta ha permanecido en contacto con la piel durante varias horas.

La erupción resultante aparece cuando han transcurrido de 12 a 48 horas, y persiste aproximadamente dos semanas. El contacto puede ser indirecto, a través de animales domésticos, ropas contaminadas o el humo de plantas en combustión. Puede ocurrir en cualquier estación del año.

Tratamiento casero

Lo más indicado es enseñar a los niños a identificar y evitar estas plantas, que son peligrosas aun en invierno, cuando han perdido su follaje. Ocurrido el contacto, se debe eliminar de la piel, lo más pronto posible, el aceite de la planta. Si el contacto ha sido de menos de seis horas, un minucioso aseo con jabón de uso común, repetido tres veces, a menudo es suficiente para prevenir la reacción. También son efectivos los pañuelos desechables que tienen una base de alcohol.

Para mitigar la comezón muchos médicos recomiendan compresas de solución de Burrow (Domeboro, BurVeen, Bluboro) frías o baños con Aveeno o avena (una taza en una tina llena de agua). La aspirina también es efectiva para reducir la comezón. El viejo recurso, la loción de calamina, es útil a veces y en las lesiones incipientes, pero puede hacer que se extienda el aceite de la planta. (Precaución: no se use Caladryl ni Zyradryl, ya que a algunas personas les causan reacciones alérgicas; puede emplearse sólo la loción de calamina.)

Hay que asear la piel, en la forma descrita, aunque ya sea demasiado tarde para prevenir del todo la erupción. El baño de regadera con agua caliente, alivia los síntomas del zumaque venenoso. El calor libera histamina, la sustancia de las células cutáneas que causa la comezón intensa.

Un baño o un regaderazo con agua caliente, primero provocará mucha comezón, al liberarse la histamina; luego se aumenta gradualmente la temperatura del agua hasta el máximo tolerable y se la mantiene así hasta que desaparezca la comezón.

Con este procedimiento, el niño obtendrá un alivio hasta de ocho horas. El zumaque venenoso persistirá; tiene una determinada duración, pese a cualquier medicamento. Si aparece una infección bacteriana secundaria, frenará la cicatrización de las lesiones, por lo que no es bueno rascarse.

Deben recortarse las uñas del niño para evitar que al rascarse se haga un daño adicional en la piel.

Estas lesiones no son contagiosas y no pueden extenderse una vez que se ha eliminado el aceite o que ha sido absorbido por la piel.

Si las lesiones son demasiado extensas y por ello no es fácil su tratamiento, si fracasa el tratamiento casero o si la comezón es tan intensa que no la tolere el niño, será necesario acudir al médico.